¿Cómo aplicar una correcta plantilla de evaluación de riesgos?

Implementar estas herramientas de seguridad con metodología clara, precisa y concreta, constituye un apoyo vital para consolidar la competividad y el éxito comercial de toda empresa u organización.

El Capital Humano es un pilar fundamental para el éxito de toda empresa u organización. Consecuentemente, reconocer y prevenir los riesgos laborales que afecten su rendimiento, es un factor clave dentro de cualquier estrategia que aspire a consolidar la competitividad y el posicionamiento de mercado. 

Sin embargo, esta premisa va mucho más allá de limitarse a cumplir los requerimientos establecidos por las autoridades o los fiscalizadores. La evaluación y prevención de riesgos debe abordarse como una herramienta integral de gestión de activos, orientada a identificar proactivamente los peligros y contingencias que amenacen la salud y bienestar del personal en su lugar de trabajo.

EL VALOR DE UNA BUENA PLANTILLA

La clave de una buena estrategia de seguridad preventiva y proactiva, radica en lo que se conoce como “plantilla de evaluación de riesgos”, herramienta que se utiliza para identificar y controlar la ocurrencia de eventos negativos en el trabajo. Su valor radica en que permite examinar sistemáticamente el espacio laboral, para identificar peligros. También ayuda a evaluar la gravedad y probabilidad de lesiones, así como implementar medidas de control que reduzcan estos riesgos. 

Para ello se utiliza una matriz que evalúa la consecuencia, probabilidad y clasificación de riesgo general, de cualquier acción o actividad que constituya un peligro para la seguridad de los trabajadores.

CONDICIONES PREVIAS ESENCIALES

Implementar en forma apropiada esta herramienta requiere de personal de seguridad especializado, que cuente con los conocimientos y competencias necesarias para realizar el respectivo proceso de evaluación de riesgos. Este puede realizarse en un horario establecido de antemano para toda la empresa, o bien, en forma aleatoria durante ciertos períodos. 

Para realizar esta tarea, las empresas pueden utilizar a colaboradores internos, previamente capacitados, o bien a consultores de riesgo externos. Sin embargo, más allá de la opción escogida, es el empleador quien tiene el deber y la responsabilidad de asegurarse de que este trabajo se realice en forma exhaustiva y permanente. Esto implica contar con el personal idóneo, así como considerar todas las variables posibles de riesgo que pueden derivarse, tanto de la ejecución de las tareas cotidianas, como de las características del lugar de trabajo, la infraestructura y el equipamiento de la empresa.

Esta condición es esencial e ineludible antes de autorizar la puesta en marcha (o reanudación, si corresponde), de cualquier actividad laboral y/o productiva. 

RAZONES Y FUNDAMENTOS

Como ya hemos visto, una evaluación de riesgo operativo puede estar a cargo de profesionales internos, o bien, ser subcontratada. 

Muchas organizaciones escogen la segunda opción, dado que representa ahorro de tiempo y recursos internos. Sin embargo, entregar esta responsabilidad al propio personal interno, ayuda a reforzar la cultura de seguridad de la empresa en diversas formas:

1. El equipo se vuelve proactivo en lugar de reactivo

Si los trabajadores reciben la responsabilidad de velar por su propia seguridad en el espacio laboral, se motivan a estar más atentos y cuidadosos. Ente enfoque proactivo se traduce en beneficios a largo plazo, ya que la mayoría de las lesiones provocadas por accidentes del trabajo se reducen significativamente, gracias a una mejor prevención.

2. Se refuerzan la responsabilidad y rendición de cuentas internas

Impulsar a los trabajadores a velar por su seguridad y la de los demás integrantes del equipo, reforzará el hábito y cultura de responsabilidad y rendición de cuentas, mediante la aplicación de evaluaciones in